Youtube y la representación de la mujer #Opinión Laura Ortega

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Geeks mujeres Internet

México ocupa el tercer lugar a nivel mundial en el consumo de contenidos de Youtube, esto de acuerdo al estudio “Futuro Digital México 2015” que realizó Comscore y de este universo de consumidores la mayoría son los milennials, esta generación de jóvenes nativos digitales que buscan en la red una nueva opción para encontrar contenidos de interés.

Y es que con el desarrollo de internet y el nacimiento de Youtube, la televisión abierta pasó a segundo plano como fuente de información y de entretenimiento. La plataforma de videos abrió la posibilidad a las personas de dejar de ser sólo consumidoras o receptoras para convertirlos en prosumers.

La promesa implícita está en que el usuario ya no tiene que esperar que las televisoras cumplan la demanda de contenidos que les interesan, sino que ellos pueden producirlos y generar comunidades que compartan los mismos intereses.

Sin embargo, tal parece que en Youtube los contenidos no distan mucho de lo que vemos en televisión abierta, sobretodo en la programas de entretenimiento y es que tanto en la televisión como en determinados canales de Youtube, se siguen reproduciendo estereotipos y la narrativa continua induciendo los mismos roles.

Lo anterior es muy visible en canales que son producidos, conducidos y dirigidos por y para mujeres, cualquiera pensaría que los roles femeninos deberían no estar tan marcados y debería haber otro tipo de información, si tomamos en cuenta que son mujeres quienes están produciendo sus propios contenidos.

Pero la realidad es otra. Hay una amplia gama de canales que están enfocados a las manualidades, cocina, el cuidado de los hijos, las relaciones de pareja, el maquillaje y las dietas. No es que esto esté mal, pero no todo el contenido puede estar reducido a esas propuestas.

En Youtube tenemos personajes como Yuya , JuStYosS CaELiKe entre otras, aunque también hay mujeres youtubers que emplean el medio digital para burlarse e insultar a otros productores de contenidos, en los que destacan mujeres a quienes propinan una hilera de señalamientos encarnizados.

Aunque el contenido en Youtube permite amplitud para la generación de mensajes, la realidad es que no hay un cambio sustancial entre la programación abierta y lo que las youtubers presentan, solo la posibilidad de usar lenguaje coloquial, un poco de mayor intimidad al dejarlos entrar a una parte privada de sus vidas y videos más cortos a diferencia de un programa focalizados a un sector en específico.

No obstante, la violencia de género y los estereotipos en cuanto al contenido dirigido a las mujeres no ha cambiado y se centra en temáticas como las que ya hemos señalado: belleza, manualidades, moda y relaciones de pareja.

Aunque tienen las posibilidades de hacerlo, las Youtubers tampoco salen del estereotipo de mujer. Siguen siendo chicas atractivas, dando una imagen de femineidad pero también de banalidad al tratar temas que solo competen al embellecimiento físico o de la casa, más no de la búsqueda del conocimiento. Es preocupante que ellas sean los nuevos modelos de una generación y que se sigan repitiendo los mismos roles y se continúen replicando los mismos contenidos.

Pero los videos son producidos con base a las preferencias y sugerencias de los y las suscriptores de todos los canales. Son las mujeres quienes piden videos sobre cómo peinarse, maquillarse o vestirse y como consecuencia tenemos una cadena de contenidos que siguen sin reflejar la verdadera naturaleza de la mujer más allá de los estereotipos ya concebidos.

Teniendo plataformas digitales que pueden ser un cambio de cómo se representa la mujer en los medios de comunicación debería aprovecharse, de tal suerte que haya mujeres más educadas, mejor preparadas y que sepan exigir mejores contenidos y  que les deje algo más que consejo de cómo verse bien.

La educación debe ser la clave que permita resarcir el daño que como sociedad se ha hecho al género femenino y dejar de propagarlo para entonces salir de la zona de confort, exigir equidad y borrar los estereotipos y roles que por generaciones se nos han asignado.

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