Incentivos fiscales por innovación. Artículo de Lulú Mateos

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Innovacion

Por Lourdes Mateos Espejel*

Cada vez que somos testigos de un nuevo descubrimiento científico, de la aplicación de un nuevo método para la cura de alguna enfermedad o tecnología que hace más eficiente a un proceso, lo primero que viene a nuestra mente es el impacto que tendrá en las personas o incluso en un país. Sin embargo, el “cómo” será posible que alguno de estos desarrollos lleguen a nuestras manos deja de mencionarse  en los textos que leemos, escuchamos o vemos, y es que tal vez no existen suficientes mecanismos para esto suceda.

Desde luego, hablo del caso de México, el cual concentra a 25 mil 72 investigadores en las áreas científicas y sociales, todos pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores (SNI); y cuyo principal objetivo es generar conocimiento a través de artículos de investigación, docencia y proyectos de vinculación con el sector empresarial.

Y es que resulta, que este último punto es esencial para generar los mecanismos que permitirían a la ciencia y tecnología que producen estos investigadores, estar a nuestro alcance y por qué no rebasar las fronteras de los laboratorios para convertirse en productos de importación.

Sin embargo, aunque en teoría la vinculación científico-empresarial es un modelo que debería funcionar para estimular el crecimiento económico y del propio conocimiento, la realidad es que los empresarios aún “no se animan” a invertir del todo en proyectos de innovación tecnológica producida en el país.

Esto sucede por el desconocimiento de la oferta, desinterés o los montos de inversión requerida. A pesar del esfuerzo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para impulsar el financiamiento directo a proyectos de alto impacto en Investigación y Desarrollo Tecnológico, en total 821 en 2015; es necesario acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías a partir de mayores inversiones por parte de las empresas.

Por esta razón, dentro de todos los comentarios que ha recibido la iniciativa del Paquete Económico 2017, resulta esperanzador identificar la propuesta de establecer en la Ley del Impuesto sobre la Renta un crédito fiscal equivalente al 30 por ciento de los gastos e inversiones realizados en el ejercicio en investigación o desarrollo de tecnología. En resumidas cuentas podemos afirmar que si se aprueba este rubro, las empresas podrán reducir sus impuestos si invierten en el desarrollo tecnológico, desde luego con acotaciones relativas a la transparencia de la aplicación del estímulo.

Así mismo, la propuesta del ejecutivo indica que el estímulo a distribuir será de mil 500 millones de pesos por ejercicio y de 50 millones de pesos por contribuyente. Aspecto que nos colocaría a la par de países de América, Asia y la Unión Europea, regiones donde las legislaciones tributarias contemplan los estímulos fiscales.

El panorama resulta alentador para las empresas y ejemplos del interés por invertir en investigación y desarrollo es el caso de la consultora poblana ARH Consultores, dirigida por el CPC y MDF Germán Reyna Y Herrero, la cual en colaboración con el Doctor Said Robles Casolco, miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel 1 y profesor-investigador del Centro de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad Autónoma de Morelos,trabajan en conjunto para generar una válvula de derivación para niños neonatos que padecen microcefalia, trastorno que origina que su cabeza y cerebro sean anormalmente pequeños y cuyo origen está relacionado con mujeres infectadas con el virus del Zika durante el primer trimestre de embarazo.

Sin embargo, la incógnita que queda en el aire consiste en saber ¿cómo estimular, convencer y lograr que realmente los empresarios inviertan en ciencia y tecnología? La clave, desde mi perspectiva, está en la promoción y las relaciones públicas, en saber comunicar conceptos como el retorno a la inversión, las corridas financieras y el “cuándo” llegará la utilidad.

Temas que son de interés para quien decida invertir en la ciencia y tecnología. No lo olvidemos.

 

*Lourdes Mateos Espejel es especialista en relaciones con la prensa, coordinadora de planes de comunicación para empresas privadas y sector público, docente y promotora la comunicación de la ciencia. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de las Américas Puebla y maestra en Administración por el Tecnológico de Monterrey.  Actualmente es coordinadora de comunicación de la firma poblana ARH Consultores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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